TRAICIÓN A LA PATRIA

“Conozco este camino de memoria, pero igual me sorprendo” (Mario Benedetti)

La Senadora Cristina Fernández de Kirchner ha sido procesada por el poder judicial de la Nación, atribuyéndole prima facie (en primera apariencia) la comisión del delito de “Traición a la Patria”.
Es de destacar que la Dra. Cristina Fernández comparte la imputación  jurídica junto con José de San Martín, Juan Manuel de Rosas y el General Juan Domingo Perón.
No es casual que esta infamia siempre haya sido orquestada por la misma oligarquía imperante a lo largo de toda nuestra historia. Actualmente, sus caras visibles son: el Grupo Clarín, el partido político Cambiemos, gran parte del poder judicial, y gran parte de los latifundistas argentinos. Además, vale aclarar que los acusados siempre han sido los que han
tenido el coraje de enfrentarse a los grandes intereses oligárquicos, cuya principal prioridad siempre fue el monocultivo y la exportación de materias primas, en desmedro de la industria nacional, del trabajo y del salario de los trabajadores.
En consonancia con esta realidad histórica, la Senadora Cristina Fernández mencionó la leyenda de la espada de Damocles a los fines de ilustrar la persecución del Gobierno a los opositores que no estuvieren dispuestos a alinearse con las políticas antipopulares del oficialismo. Sin perjuicio del uso moderno del dicho, lo cierto es que si uno va a alguna de las fuentes
clásicas donde se menciona la leyenda, su significado es aún más trágico: En un poema de Horacio (poeta del siglo I A.C) la espada que pende detrás de Damocles hace alusión a lo peligroso que es estar en un lugar equivocado o ilegítimo, al punto de poder ser atravesado por una espada y perder la vida. Macri estaría aplicando el significado primario de la frase, pretendiendo instalar la idea de que el lugar de Cristina Fernández en el Senado es ilegítimo e indebido por corrupta y traidora a la patria y, así, proscribirla definitivamente de la participación política.
Ahora bien, haber procesado a la Senadora Fernández y haberle dictado la prisión preventiva, es un verdadero despropósito jurídico rayano al delito de prevaricato (resolución arbitraria). En la legislación vigente están claramente establecidos cuáles son los supuestos de la comisión del delito de Traición a la Patria, en los que el Juez Bonadío pretende basarse con hechos y resoluciones falsos para enderezar la investigación contra Cristina Fernández y demás procesados.
En este sentido, el Código Penal dice que para que se pueda consumar el delito de Traición a la Patria se debe dar, en principio, la siguiente circunstancia: “Debe existir un Estado de Guerra”.
El invento delirante de Bonadío presenta una leve insinuación de cuándo abría empezado la guerra, y de quiénes serían los Estados beligerantes, basándose en los atentados terroristas a la Embajada de Israel en 1992, y a la AMIA en 1994. Parece que ahora no fueron atentados terroristas, sino actos de guerra que evidenciaron una actitud traidora por parte de Cristina Fernández 20 años más tarde, a partir de la confección del autodenominado “Memorándum de Entendimiento con Irán”, y de las supuestas maniobras políticas que se habrían llevado adelante como consecuencia de la vigencia de aquel instrumento.
Cabe preguntarse: ¿Hace 25 años que estamos en Estado de Guerra con algún Estado beligerante y no nos enteramos? Los Estados de Guerra no son permanentes, tienen un principio y un fin y son regulados por el Derecho Internacional Público. Además, las guerras son bilaterales (ambas partes deben estar conscientes y notificadas de que están en un estado de beligerancia). Se destaca que una de las consecuencias del ataque exterior es la declaración en Estado de Sitio (Art. 23 de la Constitución Nacional).
Hasta ahora, los Senadores del oficialismo se han manifestado a favor del desafuero “para no entorpecer la investigación judicial”. Esta justificación no solo es delirante, sino manifiestamente falaz: las investigaciones judiciales jamás se interrumpen y siguen su curso normalmente, con o sin fuero; es más, cuando hay flagrante delito y no requiere investigación, no hay fuero posible que pueda impedir la detención del acusado/a.
Pregunto: ¿De qué extraña forma estos legisladores entorpecerían la investigación? Esta canallada tiene la intención de aparentar transparencia, cuando en verdad encubre el propósito de especulación política a los fines de impedir su gestión como legisladora en el Senado (desoyendo los 3.491.136 votos que los bonaerenses le confiaron en las elecciones de Octubre).
En este esquema, aprobar el desafuero no es viabilizar la investigación judicial, sino ser cómplice en la comisión del delito de prevaricato del Juez Bonadío. Es decir, acompañar el desafuero de la Dra. Fernández es, en cierta manera, bendecir que la Argentina estuvo en estado de guerra y que sigue estándolo, con el propósito de proscribir su eventual candidatura como Presidenta de los argentinos dentro de dos años.
Sí, conocemos este camino de memoria. Macri emplea estrategias para proscribir a líderes populares similares a las que utilizó la oligarquía a principios de siglo con la proscripción del voto popular (voto cantado), las que utilizó en la década infame con la proscripción del radicalismo, y las que utilizó a mediados del siglo XX con la proscripción del peronismo durante 18 años. Sin embargo, a pesar de todo, aún así, en pleno siglo XXI, nos seguimos sorprendiendo.