Deuda a 100 años

Deuda a 100 años

El Gobierno emitió, por primera vez en la historia, un bono a 100 años en dólares en el mercado internacional por US$ 2.750 millones, con una tasa del 7,9%: deberá pagar en 2117 2.750 millones, más 196 millones durante un siglo (por eso el rendimiento del bono es equivalente al 7,91% anual sobre el capital)
Este lanzamiento tuvo dos objetivos simultáneos: conseguir fondos y abrir una ventana de financiamiento que ubique a la Argentina en la categoría de países emergentes: ¿Qué es un país emergente?
Morgan Stanley Capital International (MSCI) es un proveedor de índices de referencia para calificar el riesgo que existe al invertir en un país. Existen 3 categorías principales para los mercados:

  • Emergentes
  • Desarrollados
  • Frontera

En teoría, si un país sube de categoría (de país “frontera” a país “emergente”), recibe de manera inmediata grandes flujos financieros por parte de grandes fondos de inversión. Esto no es del todo así: para que esto suceda, se deben tener en cuenta otros factores, fundamentales para la tan anhelada “lluvia de inversiones”: la capacidad de recupero de las inversiones que se pudieran realizar en el país, y la capacidad de repago del endeudamiento.
Por estas razones, MSCI postergó la mejora en la calificación a 2018.
¿Para qué toman esta deuda? Esto es para financiar gastos corrientes. Al no cobrarles impuestos a los sectores que más ganan (al sector minero y al agropecuario), no recaudan lo suficiente, aumenta el déficit  fiscal, y optan por contraer deuda y ajustar recortando subsidios a los sectores medios y bajos, para pagar la deuda contraída: un ejemplo esclarecedor es lo que hizo Macri estos últimos días: tomar deuda externa y, a la vez, avanzar en la baja a los impuestos a la soja (que para 2018 rondarán en los $10.000 millones), y recortar subsidios a personas discapacitadas (que le cuestan a la Anses $3.300 millones al año)  para poder pagar la deuda externa.
Tomar deudas extravagantes para estar dentro de los países “emergentes” y, así, tener la tan anhelada “lluvia de inversiones” no parece haber tenido éxito: no sólo seguimos dentro de los países “frontera”, sino que además esta deuda a 100 años con una tasa de casi el 8% nos va a hacer pagar hasta 8 veces el capital que nos prestan.
La realidad es que el problema no es endeudarte, sino emitir deuda para cubrir el agujero fiscal sin un plan de inversión y desarrollo sustentable en el tiempo: la estrategia de seguir tomando deuda externa es un error porque no se está ampliando el ingreso genuino de dólares con el que pagarla (y menos a cien años).
Este gobierno no hace más que achicar la base impositiva y favorecer a los sectores concentrados a costa del sufrimiento y del hambre del pueblo argentino.