La embestida política y mediática contra la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner y los ex funcionarios Axel Kicillof y Alejandro Vanoli.

Se trata de una denuncia presentada por los legisladores de Cambiemos Federico Pinedo (PRO) y Mario Negri (UCR) por el supuesto delito de “defraudación contra la administración pública”.
El juez Federal Claudio Bonadío fue el que citó a indagatoria a Cristina y a los ex funcionarios por los contratos a futuro realizados por el Banco Central en septiembre y diciembre del año pasado. Cabe preguntarse, ¿en qué consisten los contratos a futuro de dólares? El Banco Central acuerda con un privado (puede ser una multinacional, un importador, etc.) que, en un tiempo dado, va a venderle dólares a un precio determinado, es decir: a tal fecha, tal tipo de cambio. Por ejemplo, si el Banco Central pacta con el privado que le va a vender dólares a 18 en diciembre de este año y, si Macri decide no devaluar para esa fecha, entonces gana el Banco Central porque comprará a 15 pesos en diciembre y venderá según esos contratos a 18 pesos, ganando 3 pesos por cada dólar. El Central es el que fija los precios en el presente y en el futuro: modificar un herramienta económica, en este caso la devaluación, tiene consecuencias no sólo en la inflación sino también en otros sectores de la economía, como en la cantidad de reservas del Banco Central. Si Macri sigue devaluando, el Banco Central perderá una cantidad considerable de divisas.
Asimismo, los contratos a futuro del dólar no afectan a las reservas del BCRA porque la liquidación del contrato para cubrir la diferencia de cotización es siempre en pesos, jamás en dólares. Lo importante de todo esto es que en el país se utilizan los contratos a futuro desde 2004, según su Carta Orgánica. Además, es de una ignorancia y falta de criterio total presentar una herramienta cambiaria usada por todos los Bancos Centrales del mundo como un delito e, incluso, el hecho de involucrar a la ex presidenta de la Nación en estas cuestiones, manifiesta una clara enemistad del juez hacia el kirchnerismo en su máxima expresión, con la complicidad de Cambiemos y los medios de comunicación.
No nos engañemos: esto es una operación impulsada por la política macrista de persecución antikirchnerista efectuada por su operador judicial, el Juez Bonadío, a los efectos de generar una imagen negativa de la ex presidenta en la sociedad e intentar desviar la atención de las políticas devaluatorias, de ajuste, de despidos, etc. No obstante, cabe resaltar que el objetivo principal es crear un enemigo político del mismo o de mayor tenor que Macri a los efectos de poder atribuirle los errores cometidos por el Gobierno. El 13 de abril, día en que citan a la ex presidenta, estaremos acompañándola con la certeza de que, en definitiva, la justicia “independiente” pueda echar luz sobre el tema en cuestión de los contratos de dólar a futuro, los que resultan ser una herramienta utilizada por cualquier Banco Central del mundo.